Esta entrada no la escribí yo, sino que me la pasó un amigo, llamémosle hispano_propatria.
La perfecta receta para una sociedad desquiciada:
De primeras tenemos que tener hijos, aunque pocos dado que son un gasto, el resto de la historia evoluciona entorno a nuestros vástagos.
La juventud de dicho niño se verá afectada y mucho porque mamá y papá trabajan para poder mantenerlo, con lo que a la edad máxima de 10 años será el dueño del hogar y de parte del vecindario. ¿y eso a que se debe?, todos nos preguntamos, pues bien, un servidor piensa que dado que los nenes no tienen ningún ejemplo real que seguir, optan por guiarse o por asuntos televisivos, o por alguien que conozcan en la calle y que le conforme una personalidad a su imagen y semejanza.
A estas alturas ya tenemos jóvenes preadolescentes de "alta" categoría: beben, fuman lo que no está escrito, prueban drogas para sentirse superiores dentro de su grupo, marginan y discriminan cualquier posición ideológica o persona que esté en su contra...y aquí comienza la etapa que dura toda la vida: la etapa Hipócrita.
Malcriados, sintiéndose superiores, y queriendo conquistar el mundo, se plantean las cosas absurdamente: "si pensamos tal, tendremos enemigos de cuál, con lo que podremos mostrar que somos poderosos". Y sin ir más lejos tenemos los grupos "políticos" actuales extremistas....llegando a comerse a ellos mismos si son tan hipócritas como demuestran, pero claro, lo son mas no lo aplican a ellos mismos, si no que al resto de gente librepensadora.
Analicemos, por ejemplo, un grupo de Extrema Izquierda al azar...sin decir nombres, claro, no vaya a ser que...:
Apoyan la destrucción del Estado, apoyan por tanto separatismos; mas no se dan cuenta (o no quieren hacerlo) que supuestamente (y MUY supuestamente) ellos luchan por un régimen liberal, mientras que al apoyar a movimientos separatistas, (y por supuesto terroristas), están apoyando todo lo que desprecian y lo que no quieren.
Bien, la inteligencia empieza a pegar gritos de horror, Sigamos:
Diciéndose anticapitalistas de toda la vida, muchos suelen pertenecer a familias adineradas, creyéndose mejores por no despreciar la parte de ésta sociedad que no ven (por ejemplo, inmigrantes venidos a nuestra patria para mal), y yo me pregunto: ¿Cómo tiene esta gente la cara de decirnos que debemos ser tolerantes si ellos no viven en nuestro entorno, si ellos siquiera han podido experimentar qué se siente cuando alguien por la calle viene a “pedirte” dinero o tabaco mientras transitas por tu barrio de toda la vida?
Y no solo esto, además apoyan al sistema creyendo que no lo hacen, o a sabiendas que lo hacen pero argumentando que "dentro del sistema podremos destruirlo". Es decir, su idea de destruir algo se basa en fortalecerlo.
En este punto la coherencia se acaba de suicidar. Pero queda bastante más:
Esta parte me encanta, dado que dicho grupo se empeña en mezclar el Comunismo y el Anarquismo. No voy a desarrollarlo, pero solamente digo: Vamos a ver, caballeros....¿queréis un estado que se destruya a si mismo para poder destruirlo? ¿Cuán absurdas son vuestras intenciones para con mi Patria?
Todo esto de un grupo determinado, pero los hay de muchos colores cada cuál más absurdo.
Bien, hasta aquí el ensayo de lo que sería una parte de la juventud en una sociedad decaída, penosa, vomitiva, absurda y....¡dios santo! ¡Si es nuestra sociedad actual!
Gracias al gobierno por fomentar la subnormalidad entre los jóvenes.
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martes, 19 de mayo de 2009
domingo, 17 de mayo de 2009
Ganó el Barça, perdió España
Ya estabamos los españoles acostumbrados a ver banderas separatistas en las gradas cuando jugaban ciertos equipos de fútbol. Vemos trapos antiespañoles cuando juega el Depor, el Athletic, el Osasuna, el Rallo vallekano, el Barça...e incluso hemos llegado a ver enormes carteladas en las que se puede leer "CATALONIA IS NOT SPAIN", como si al resto del mundo le importasen nuestras rencillas internas. Pero lo último e inadmisible es lo que se produjo en la final de la Copa del Rey 2009. Una MAYORÍA APLASTANTE de hinchas del Athletic y del Barcelona pitó, silvó y enloqueció de ira al grito de "Puta España" mientras sonaba el Himno nacional de España. Montilla, López, Camps y el mismísimo y sacrosanto Rey de las nacionalidades del estado español (así hay que llamar a España ahora) tuvieron que tragarse enterita la pitada con más odio de la historia del fútbol español (o no español, quién sabe).
Cientos de miles de españoles comprobaron atónitos (no en directo, claro, pues todos sabemos del fallo de TV"E") el estado de salud tan penoso de su nación. ¿puede el pueblo español soportar la pena de oír a cientos de miles de compatriotas enrabietarse de tal forma al escuchar el Himno nacional? ¿es sostenible esta situación? Y la pregunta que me hago más profundamente y cuya respuesta es como una puñalada asestada lenta y dolorosamente en mi corazón: ¿CUÁNTO TIEMPO LE QUEDA A ESPAÑA?
A veces dan ganas de pensar que ya está, que ya hemos perdido, que esto está acabado.
Con España no lograron acabar los moros, ni los ingleses, ni los franceses; con España parece ser que terminarán los españoles. Ese pueblo español que con fiereza reconquistó su península ancestral, ese pueblo español que atravesó el océano y exploró de punta a punta Sudamérica, ese pueblo español evangelizador de la mitad del Orbe, los mismos que con fiereza echaron al francés de las sagradas tierras de España...esos mismos...ahora, quieren acabar con su patria, poner fin a esta aventura maravillosa y bellísima que ha sido España. Después de vernos con indios, malayos, chinos, japoneses, aztecas, mayas, incas, ingleses, franceses, musulmanes, subsaharianos...seremos nosotros quienes pongamos punto final...
Nuestros políticos "mayoritarios" han querido, como de costumbre, mirar para otro lado. El señor Mariano Rajoy, firme defensor de la unidad de la nación Española (y a mi me da la risa) nos animó a todos los españoles diciendo que "eran una minoría" o que "el senimiento mayoritario de los españoles es estar con el Rey". Claro, a los españoles nos duele profundamente que silven al Rey y no a nuestra nación. Es don Juan Carlos y no España, esa unidad de destino en lo universal, es el Rey lo que nos une como compatriotas y no España, es el Rey quien presentó batalla en desiguales condiciones en Cartagena de Indias y obtuvo una heróica victoria, y no un bravo almirante guipuzcoano... No nos equivoquemos señores, aquí se ha manifestadio ODIO a España de forma masiva y televisada, ESE es el verdadero estado de la Nación, y no el debare que mantienen ZP y Mariano en San Jerónimo.
Tenga o no tenga posibilidades España, yo, que me siento (y soy) profundamente español ahora gritaré más alto y fuerte que nunca ARRIBA ESPAÑA, aunque esto sea una empresa inútil, una batalla perdida.
Cientos de miles de españoles comprobaron atónitos (no en directo, claro, pues todos sabemos del fallo de TV"E") el estado de salud tan penoso de su nación. ¿puede el pueblo español soportar la pena de oír a cientos de miles de compatriotas enrabietarse de tal forma al escuchar el Himno nacional? ¿es sostenible esta situación? Y la pregunta que me hago más profundamente y cuya respuesta es como una puñalada asestada lenta y dolorosamente en mi corazón: ¿CUÁNTO TIEMPO LE QUEDA A ESPAÑA?
A veces dan ganas de pensar que ya está, que ya hemos perdido, que esto está acabado.
Con España no lograron acabar los moros, ni los ingleses, ni los franceses; con España parece ser que terminarán los españoles. Ese pueblo español que con fiereza reconquistó su península ancestral, ese pueblo español que atravesó el océano y exploró de punta a punta Sudamérica, ese pueblo español evangelizador de la mitad del Orbe, los mismos que con fiereza echaron al francés de las sagradas tierras de España...esos mismos...ahora, quieren acabar con su patria, poner fin a esta aventura maravillosa y bellísima que ha sido España. Después de vernos con indios, malayos, chinos, japoneses, aztecas, mayas, incas, ingleses, franceses, musulmanes, subsaharianos...seremos nosotros quienes pongamos punto final...
Nuestros políticos "mayoritarios" han querido, como de costumbre, mirar para otro lado. El señor Mariano Rajoy, firme defensor de la unidad de la nación Española (y a mi me da la risa) nos animó a todos los españoles diciendo que "eran una minoría" o que "el senimiento mayoritario de los españoles es estar con el Rey". Claro, a los españoles nos duele profundamente que silven al Rey y no a nuestra nación. Es don Juan Carlos y no España, esa unidad de destino en lo universal, es el Rey lo que nos une como compatriotas y no España, es el Rey quien presentó batalla en desiguales condiciones en Cartagena de Indias y obtuvo una heróica victoria, y no un bravo almirante guipuzcoano... No nos equivoquemos señores, aquí se ha manifestadio ODIO a España de forma masiva y televisada, ESE es el verdadero estado de la Nación, y no el debare que mantienen ZP y Mariano en San Jerónimo.
Tenga o no tenga posibilidades España, yo, que me siento (y soy) profundamente español ahora gritaré más alto y fuerte que nunca ARRIBA ESPAÑA, aunque esto sea una empresa inútil, una batalla perdida.
sábado, 16 de mayo de 2009
La España que yo quiero
Los principios de mi patriotismo.
Quiero una España unida, no solo en lo político, sino sobretodo en lo social. Quiero que ningún español renuncie a su condición, y que si lo hace, al menos de explicaciones coherentes. La unidad nacional que yo busco es aquella que le permita a España ser una nación hacia afuera, pues es de las pocas naciones priviliegiadas en el mundo que alguna vez lo ha sido y que lo puede volver a ser. Rechazo la dualidad centralismo-separatismo, pues creo que todas las tierras de España son igual de españolas. España es una entidad diversa cultural y lingüísticamente, y todos los españoles hemos de sentirnos orgullosos de que tener gran cantidad de lenguas con relativa buena salud en nuestra nación, y jamás caer en la espiral de odio fraticida a la que nos quieren llevar los separatistas, ese odio que obliga a los catalanes a odiar al castellano, a los castellanos a odiar al catalán, y demás aberraciones, cuando todos somos compatriotas. Una de nuestras lenguas fue tocada por la fortuna de la historia y se convirtió en lengua universal, el castellano. El castellano es de todas las lenguas de España, la lengua española por antonomasia y por ello pienso que todos los españoles tenemos el deber de conocerla y el derecho a utilizarla.
Quiero una España en la que sus gobernantes velen por el bienestar de los españoles, priorizando éste al de los extranjeros. Esto es sencillo: ante un puesto de trabajo; los españoles primero. No rechazo la inmigración como tal, de hecho una inmigración bien gestionada es positiva: hay puestos de trabajo que sobran y han de ser cubiertos por mano de obra extranjera. No tango absolutamente nada en contra de un inmigrante que viene a cubrir un puesto de trabajo, se integra perfectamente y respeta nuestra ordenación jurídica, al igual que los españoles hicimos cuando nos fuimos a diversos países de Hispanoamérica y de Europa. De hecho creo que ese tipo de inmigración puede integrarse perfectamente y pasar a formar parte de nuestra comunidad nacional. Cabe resaltar que sí es cierto que considero que España tiene una identidad étnica ya definida.
Quiero una España integrada en una alianza europea de las patrias. Esta Europa ha de ser una alianza entre naciones europeas soberanas que deciden colaborar en diversos aspectos por interés propio y comunitario. Esta Europa de las naciones ha de ser una realidad sobretodo étnico-cultural, y no económica, considero que una nación como Turquía no puede formar parte de ella, y que otra como Suiza no puede dejar de hacerlo. Estas naciones europeas deben salvaguardar toda su soberanía, sin ceder absolutamente nada. Si hay que colaborar en algo con esta comunidad de naciones, esto se decidira en cada nación, no se puede pasar por encima de las soberanías nacionales así como así.
En resumen: EUROPA SÍ, PERO NO ASÍ.
Quiero una España en la que si bien un embarazo no deseado no es una grata sorpresa, no sea algo que "arruine la vida". Un hijo/a ha de ser siempre una alegría, nunca un "problema". Rechazo radicalmente el aborto, lo considero un asesinato, ya no por la madre que, generalmente jóven, se ve abocada a asesinar a su futuro hijo, sino por la sociedad que le lleva a hacerlo. El aborto ha de ser una práctica médica restringida a casos en los que peligre la vida de la madre o del feto. No creo que una pareja formada por dos personas del mismo sexo pueda llamarse matrimonio, pero lo más grave es que adopten a un niño o niña, eso no es una familia.
Quiero una España justa, con una democracia REAL, en la que los políticos sean realmente sancionados si mienten a los ciudadanos. La política social ha de velar por los más desfavorecidos e intentar evitar la degradación de la educación, sanidad, y demás servicios públicos. La soberanía nacional en materia económica es vital; España entera no puede "vivir" solo de la construcción (corrupta y en profunda crisis, por cierto) y de un trasnochado turismo, necesitamos tejido industrial, innovación y desarrollo.
Esa es la España que a mi me gustaría, frente a esto estarían las demás opciones (liberalismo, socialdemocracia, marxismo light de iu o incluso el antiespañolismo de los separatistas)
Quiero una España unida, no solo en lo político, sino sobretodo en lo social. Quiero que ningún español renuncie a su condición, y que si lo hace, al menos de explicaciones coherentes. La unidad nacional que yo busco es aquella que le permita a España ser una nación hacia afuera, pues es de las pocas naciones priviliegiadas en el mundo que alguna vez lo ha sido y que lo puede volver a ser. Rechazo la dualidad centralismo-separatismo, pues creo que todas las tierras de España son igual de españolas. España es una entidad diversa cultural y lingüísticamente, y todos los españoles hemos de sentirnos orgullosos de que tener gran cantidad de lenguas con relativa buena salud en nuestra nación, y jamás caer en la espiral de odio fraticida a la que nos quieren llevar los separatistas, ese odio que obliga a los catalanes a odiar al castellano, a los castellanos a odiar al catalán, y demás aberraciones, cuando todos somos compatriotas. Una de nuestras lenguas fue tocada por la fortuna de la historia y se convirtió en lengua universal, el castellano. El castellano es de todas las lenguas de España, la lengua española por antonomasia y por ello pienso que todos los españoles tenemos el deber de conocerla y el derecho a utilizarla.
Quiero una España en la que sus gobernantes velen por el bienestar de los españoles, priorizando éste al de los extranjeros. Esto es sencillo: ante un puesto de trabajo; los españoles primero. No rechazo la inmigración como tal, de hecho una inmigración bien gestionada es positiva: hay puestos de trabajo que sobran y han de ser cubiertos por mano de obra extranjera. No tango absolutamente nada en contra de un inmigrante que viene a cubrir un puesto de trabajo, se integra perfectamente y respeta nuestra ordenación jurídica, al igual que los españoles hicimos cuando nos fuimos a diversos países de Hispanoamérica y de Europa. De hecho creo que ese tipo de inmigración puede integrarse perfectamente y pasar a formar parte de nuestra comunidad nacional. Cabe resaltar que sí es cierto que considero que España tiene una identidad étnica ya definida.
Quiero una España integrada en una alianza europea de las patrias. Esta Europa ha de ser una alianza entre naciones europeas soberanas que deciden colaborar en diversos aspectos por interés propio y comunitario. Esta Europa de las naciones ha de ser una realidad sobretodo étnico-cultural, y no económica, considero que una nación como Turquía no puede formar parte de ella, y que otra como Suiza no puede dejar de hacerlo. Estas naciones europeas deben salvaguardar toda su soberanía, sin ceder absolutamente nada. Si hay que colaborar en algo con esta comunidad de naciones, esto se decidira en cada nación, no se puede pasar por encima de las soberanías nacionales así como así.
En resumen: EUROPA SÍ, PERO NO ASÍ.
Quiero una España en la que si bien un embarazo no deseado no es una grata sorpresa, no sea algo que "arruine la vida". Un hijo/a ha de ser siempre una alegría, nunca un "problema". Rechazo radicalmente el aborto, lo considero un asesinato, ya no por la madre que, generalmente jóven, se ve abocada a asesinar a su futuro hijo, sino por la sociedad que le lleva a hacerlo. El aborto ha de ser una práctica médica restringida a casos en los que peligre la vida de la madre o del feto. No creo que una pareja formada por dos personas del mismo sexo pueda llamarse matrimonio, pero lo más grave es que adopten a un niño o niña, eso no es una familia.
Quiero una España justa, con una democracia REAL, en la que los políticos sean realmente sancionados si mienten a los ciudadanos. La política social ha de velar por los más desfavorecidos e intentar evitar la degradación de la educación, sanidad, y demás servicios públicos. La soberanía nacional en materia económica es vital; España entera no puede "vivir" solo de la construcción (corrupta y en profunda crisis, por cierto) y de un trasnochado turismo, necesitamos tejido industrial, innovación y desarrollo.
Esa es la España que a mi me gustaría, frente a esto estarían las demás opciones (liberalismo, socialdemocracia, marxismo light de iu o incluso el antiespañolismo de los separatistas)
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